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Hipotecas tras el COVID-19: mayor vinculación, incertidumbre en los tipos y condiciones más restrictivas

Hipotecas tras el COVID-19: mayor vinculación, incertidumbre en los tipos y condiciones más restrictivas

La crisis sanitaria a causa del coronavirus ha hecho saltar por los aires la economía mundial. Y es que las implicaciones de esta crisis van más allá de las repercusiones sanitarias y ya tiene un impacto directo sobre el empleo y el crecimiento económico.

En este escenario, totalmente diferente al de hace unos meses, es normal que los que tengan una hipoteca se hagan muchas preguntas. ¿Qué pasará con las hipotecas?, ¿cambiarán los bancos sus condiciones?, ¿qué requisitos se encontrarán aquellos que necesiten financiación para adquirir una vivienda en un futuro cercano?

Si el mercado hipotecario español ya afrontaba este año con un buen número de interrogantes, el coronavirus ha trastocado las previsiones económicas en todo el mundo y ha llevado una mayor incertidumbre a este sector.

La crisis sanitaria por la covid-19 ha alterado las perspectivas que había sobre el euríbor y lo ha empujado al alza. Y aunque el principal índice de referencia para actualizar los precios de las hipotecas a tipo variable sigue cotizando en negativo como en los últimos cuatro años, lo cierto es que en los últimos meses ha cogido carrerilla hacia terreno positivo.

El euríbor cerró febrero en unos valores negativos del 0,288%. Sin embargo, el pasado 13 de marzo, después de haber marcado el día anterior su dato diario más bajo de los últimos 49 meses (-0,368%) y coincidiendo con la inminente declaración del Estado de Alarma, emprendió una carrera al alza que continúa a día de hoy.

De esta forma, en el mes de marzo, el principal índice de referencia para las hipotecas a tipo variable en España se situó en el -0,266% y, en abril, repuntó hasta el -0,108%. El dato también está por encima del registro del cuarto mes del año pasado, que acabó con el índice en el -0,112%.

Y la subida continúa en mayo, cuya media provisional en las dos primeras semanas se situaba en el -0,085%, cuando el pronóstico realizado por el Departamento de Análisis de Bankinter posicionaba el valor del euríbor para este año en el -0,22% en un escenario central, pudiéndose situar entre -0,27% y -0,17%, según se tomaran posiciones más pesimistas o más optimistas.

En cuanto a cuál será su evolución en los próximos meses, “la incertidumbre generada por el coronavirus complica cualquier pronóstico. En cualquier caso, la evolución del euríbor también dependerá, en gran medida, de las medidas fiscales y monetarias que se tomen para salir de esta crisis. Estas tendrán, sin duda, un impacto en las perspectivas futuras de los tipos de interés y, por lo tanto, en este índice, ya que, al fin y al cabo, es el precio que pagan los bancos de la zona euro por prestarse dinero”, señala Sergio Carbajal, responsable de hipotecas de Rastreator.

En este sentido, Carbajal explica que “a corto plazo, tanto la decisión del Banco Central Europeo de no bajar más los tipos de interés (de momento), como las tensiones en los mercados monetarios, pueden hacer que el euríbor, de forma transitoria, siga repuntando, acercándose al 0% en los próximos meses antes de estabilizarse de nuevo. Ante esta situación de relativa incertidumbre, es probable que se experimente un aumento aun mayor de las contrataciones de hipotecas a tipo fijo, ya que los tipos aún se encuentran bajos.”

La evolución del euríbor no es el único aspecto al que estará atento el mercado hipotecario. Y es que los expertos pronostican una nueva ralentización del sector inmobiliario, que ya había visto como su actividad se moderaba en 2019, año que concluyó con cifras positivas, pero mucho más discretas que las de ejercicios anteriores.

De hecho, según datos del Colegio de Registradores de la Propiedad, la compraventa de vivienda cayó un 31% en la segunda quincena de marzo debido al inicio del confinamiento por la pandemia del coronavirus y la concesión de hipotecas para vivienda, un 27,2%.

De forma más que previsible, las caídas de abril serán más pronunciadas, ya que, a la restricción de movilidad de las personas por el confinamiento, se suma el aplazamiento de las decisiones de compra y la ralentización en la tramitación de las operaciones hipotecarias. Esta caída en el número de operaciones, también influirá en el mercado hipotecario, ya que es probable que se endurezcan los criterios ante una posible futura morosidad.

“El COVID-19 ha acelerado el proceso de desaceleración en las compraventas que venía influenciado por un techo de precios en ciertas provincias. Es probable que en los próximos meses veamos una recuperación momentánea, fruto de la desescalada. No obstante, todo parece indicar que en el último cuatrimestre del año el número de compraventas seguirá en descenso. Es por eso que las entidades están poniendo foco en captación de hipotecas existentes de la competencia”, subraya Carbajal.

Para blindarse ante un incremento de la morosidad, el sector financiero podría endurecer los criterios para conceder hipotecas. Y es que, si se cumplen las previsiones de desplome del PIB que estiman instituciones como el FMI (una caída del 8% para 2020) o el Banco de España (entre el 7% y el 13%), sube el desempleo y los hogares pierden poder adquisitivo, es muy probable que la morosidad aumente.

Y, consecuencia de ello, que las entidades aumenten su prudencia a la hora de dar financiación y endurezcan los requisitos a la hora de conceder hipotecas para evitar futuros impagos. En ese caso, aquellos que no dispongan de ahorros suficientes, que no tengan una situación laboral estable o un buen sueldo tendrán más complicado conseguir financiación para comprar una casa.

Esto podría traducirse en menos hipotecas contratadas y, por lo tanto, para mantener su rentabilidad, que los bancos decidan subir el precio de las hipotecas y otros productos. No obstante, habrá que esperar a ver cómo evoluciona el mercado.

«Por el momento, no hay cambios importantes en las condiciones de las hipotecas, pero lo que sí estamos viendo por parte de los bancos es una apuesta por los tipos fijos, con algunas bajadas de precio en estos productos. Sin embargo, algunos clientes están empezando a consultar más por las hipotecas variables fijándose más en un ahorro a corto plazo que en uno a largo plazo con una hipoteca fija·, recalca Sergio Carbajal.

«Además, -agrega el responsable de hipotecas de Rastreator- se están analizando los riesgos con más detenimiento, sobre todo, poniendo foco en aquellos clientes cuyas empresas pertenecen a un sector determinado (turismo, hostelería, automoción) o han presentado Expedientes de Regulación Temporal de Empleo».

Ninguna actividad económica se ha librado del impacto de la crisis del coronavirus. Y el mercado hipotecario no iba a ser menos. Aunque habrá que esperar a ver cómo evoluciona el sector, hay que tener muy presente que comprar una vivienda es una decisión que necesita ser meditada y estudiada en profundidad y la elección de una hipoteca para su financiación, también.

Para contratar la que mejor se adapta a tus necesidades, lo más recomendable es contar con un experto que resuelva todas tus dudas y te guíe durante todo el proceso.

“Desde Rastreator trabajamos con un gran equipo de asesores hipotecarios ya que somos conscientes de que en estos momentos de mayor incertidumbre es necesario aconsejar gratuitamente a cada cliente para ayudarles a conseguir la mejor hipoteca”, matiza Carbajal

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